La quinta columna desde las diferentes perspectivas

La expresión la quinta columna puede referirse a distintos grupos de personas, dependiendo del punto de vista – a antiguos simpatizantes fascistas de Madrid, a los esuli, a los volksdeutchers y a una parte de comunistas yugoslavos, tal y como a los estudiantes serbios en Harvard.

La quinta columna desde las diferentes perspectivas.

Sólo os miramos…

“Es conocido el hecho de que el escritor Ernest Hemingway inmortalizó la expresión la quinta columna en su obra que lleva el mismo nombre. Por su parte, George Orwell, quien también participó en la Guerra Civil Española, justo entonces obtuvo la inspiración para 1984 y Rebelión en la granja. Pero no es tan conocido que el padre del gran hermano poco antes de su muerte enunció en secreto una larga lista de la quinta columna inglesa – de los intelectuales comunistas ingleses – y la envió al Foreign Office,” se narra en la parte introductoria del artículo El espía de los Balcanes: Cómo se forma la élite en los EE.UU. (en original, The Balkanski špijun: kako se u Americi školovala elita) del periodista Mile Urošević publicado en la revista serbia Tabloid. Tras esta introducción, el artículo en cuestión se focaliza en el problema de la existencia de la quinta columna de hoy en día en Serbia. Sin embargo, a diferencia de Urošević y su limitación al caso serbio, este artículo, además de la anterior, cuenta tanto con la cuestión de a quién aludía el uso de la quinta columna en Yugoslavia como con la procedencia de la expresión en general.

Detrás de la escena del republicanismo madrileño

“Al igual que el caballo de Troya, la victoria pírrica, cruzar el Rubicón y similar, la expresión la quinta columna fue creada en las tormentas de una guerra. Precisamente debido al hecho de que su guerra no ocurriera hace tanto tiempo como la de Troya o las que llevaron a cabo el rey Pirro, César y otros generales del viejo mundo, disponemos de más detalles acerca de esta expresión,” se dice en el texto La quinta columna (en serbio, Peta kolona) que se encuentra en la página web de la editorial Prometej. A continuación, en el texto se exponen los datos sobre su creación en las circunstancias de la Guerra Civil Española (1936-1939) entre el gobierno republicano y el bando rebelde dirigido por el general Francisco Franco. En resumen, al conquistar una gran parte del país, las tropas rebeldes bajo el mando del general fascista Emilio Mola (1887-1937) comenzaron a rodear la capital española. “En medio de las batallas más feroces mediante la radio el general envió el siguiente mensaje a los defensores de Madrid: ‘Cuatro de nuestras columnas marchan hacia la ciudad mientras, por detrás de vuestra propia posición, la quinta columna comenzará el ataque.’ El general se refería a las fuerzas contrarrevolucionarias ubicadas en Madrid esperando la orden para romper la resistencia. Así, por primera vez en la historia se utilizó la expresión la quinta columna,” se explica y se añade que la capital española resistió el asedio hasta el año 1939 cuando fue conquistada precisamente gracias a los contrarrevolucionarios madrileños, es decir, a la quinta columna.

La controversia yugoslava

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) – que a su vez, según algunas opiniones, no era más que una continuación de la Guerra Civil Española – los colaboradores de las potencias del Eje Roma-Berlin-Tokio a menudo se consideraban la quinta columna. En Yugoslavia, uno de los países ocupados por el Eje, inmediatamente después de su derrota, como la quinta columna fueron nombrados los esuli y los volksdeutschers yugoslavos. Acerca de estos últimos el periodista y abogado Slobodan Maričić en su libro Los volksdeutchers en Yugoslavia (en original, Folksdojčeri u Jugoslaviji), entre otras cosas, dice lo siguiente: “Alrededor de cuarenta mil alemanes étnicos yugoslavos de 18 a 22 años durante el año 1941-1942 voluntariamente se unieron a las tropas de las SS, mientras aproximadamente el mismo número de los mayores de esta edad fueron movilizados hasta el final de la guerra. (…) A finales de 1944 cerca de doscientos mil volksdeutchers huyeron del país a causa del Ejército Rojo y los partisanos yugoslavos.

No obstante, algunos de los que en 1944 perseguían a los volksdeutchers con la acusación de ser la quinta columna, cinco años más tarde fueron condenados por cargos de pertenencia a la misma. De hecho, se trataba de una parte de partisanos yugoslavos que, durante el conflicto entre Tito y Stalin en el año 1948, estuvieron ante sospecha de cooperar con la Unión Soviética o, como se decía también en la epóca, de colaborar con la Kominform. “A los colaboradores era necesario aislarlos, ellos fueron la quinta columna y amenazaban a Yugoslavia, dijo el historiador esloveno Jože Prijavec en marzo de este año en el debate sobre Tito en la ciudad croata de Rijeka y añadió, “por eso se creó el Goli Otok. En dicha prisión política, según el informe del Ministerio Federal del Interior de Yugoslavia de junio de 1963, se encarcelaron unas dieciséis mil personas, de las cuales más de 400 no sobrevivieron.

El poder blando contra una Serbia fuerte

Sin embargo, la manera de ganar las batallas, tal y como de percibir la quinta columna, ha cambiado mucho desde la Segunda Guerra Mundial, por lo menos así opina Mile Urošević en su artículo anteriormente mencionado. “Hoy en día se usa menos poder y más sutilidad, menos hachas de guerra y más una quinta columna modernizada, expone Urošević. Referentemente, hace hincapié en el concepto del poder blando del profesor norteamericano Joseph Samuel Nye y, en el caso de Serbia, su forma de realización la ve en los jóvenes que se forman en Harvard, al obtener el título regresan al país y llegan a la cima del poder del estado. “Como una especie de la quinta columna que opera desde segunda fila, discretamente y tal vez inconscientemente, estos jóvenes, los futuros diplómaticos, políticos, economistas y líderes de los medios de comunicación, siguen la política de la madre nostra, termina su artículo Urošević señalando que “los globalistas diseñan la gorra para Serbia, mientras la producen los nuestros.

Un dráma hemingueyano

Tápate con tu gorra y cállate, dice el dicho popular serbio que suena algo anticuado a día de hoy cuando ya no se cuestiona qué ejército es el más poderoso, sino qué propaganda. De cualquier manera, pertenezca a quien pertenezca la quinta columna serbia, la medida ya está tomada. En otras palabras, a pesar de que se mantuvo lejos de la vorágine de la Guerra Civil Española, en lugar de la granja de animales orwelliana Serbia pasó a un Goli Otok yugoslavo, siempre con una “ayuda pequeña de ´amigos´ desde el interior. Un drama particular digno del mismo Hemingway.

¿Estás familiarizado con la expresión la quinta columna? 

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