La imagen migratoria en Serbia y el efecto vintage

La inmigración y emigración en el pasado serbio.

La Gran Migración serbia.

Las Grandes Migraciones Serbias – pese a que no son del siglo XX, se hicieron un símbolo de los movimientos migratorios en los Balcanes.

“Hoy en día, cuando tantos serbios rechazan su propia identidad, es difícil imaginar que alguien alguna vez quería ser un serbio voluntariamente, considera el historiador Miroslav Svirčević. Sin embargo, esto era una situación común a finales del XIX y principios del siglo XX cuando, estadísticamente, después de Estados Unidos, Serbia tuvo el mayor porcentaje de inmigración en el mundo,” son palabras con las cuales comienza el reportaje En el pasado Serbia era tan atractiva como América (Srbija nekada mamila kao Amerika, Vecernje novosti, junio de 2014) y que al mismo tiempo apuntan una de las diferencias entre la situación migratoria en Serbia de inicio del pasado y la de comienzo de este siglo. De hecho, en comparación con la situación actual en la que se halla una emigración mucho más fuerte que la inmigración – el tema de la emigración lo trata la película de Goran Paskaljević Lunas de Miel (2009) – anteriormente las cosas eran justo al revés. No obstante, no todo es tan negro en el presente ni tampoco en el pasado era todo blanco.

¿La era de oro?

“La afluencia de inmigrantes a Serbia fue en constante crecimiento desde la obtención del estatus de principado autónomo, pero el pico se realizó en el período entre el año 1903 y el 1914 cuando el ejército se convirtió en un factor político importante. Ciertas fuentes de informaciones extranjeras de la época indican que los generales contribuyentes a que la familia Karađorđević llegara al trono cuidadosamente observaron que la misma no empieza a actuar de manera dictatorial,” se dice a continuación en dicho reportaje. Además, el reportaje explica que por su parte el ejército no podía convertirse en una junta militar gracias a una fuerte presión de los partidos políticos que estaban a favor del parlamentarismo y de la democracia. “Debido a este equilibrio de poder Serbia se hacía un país cada vez más deseable para vivir en él,”se añade en el texto en referencia al dato de que la Constitución de la época aseguraba el derecho a votar a casi todos los hombres que trabajaban. Aparte, en el país se emitía una docena de periódicos diarios y un mayor número de publicaciones periódicas.

Referentemente, las circunstancias mencionadas produjeron que numerosas personas y familias en aquel momento viniesen a vivir en el estado serbio y en el mismo se hicieran famosos. Así, por ejemplo, un nativo alemán Georg Weifert en 1890 se convirtió en el Gobernador del Banco Nacional de Serbia, mientras el general y médico de origen polaco Stanislav Krakov al mismo tiempo fue el director de la primera película de guerra serbia En honor de la patria. No hay que pasar por alto ni el autor del libro ¡Escuchad, los serbios! Archibald Reiss, tal y como la familia Žigon cuyos miembros son actores de renombre en Serbia donde se trasladaron desde el territorio de Eslovenia de hoy al inicio del siglo XX.

Los emigratorios tonos de gris

Bien que, que las cosas no eran blancas y negras lo indica un dato que no se refiere a la inmigración a Serbia, sino a la emigración de sus ciudadanos. De hecho, mientras la inmigración a Serbia se toleraba, si no alentaba, en el artículo Viajar bajo la supervisión (Putovanje pod nadzorom, Pescanik, septiembre de 2013) se presenta el otro lado de la historia: “El año 1911 se introdujo una cuota drástica monetaria – de 250 dinares o alrededor de 50 dólares de entonces – para la emisión de pasaportes emigrantes a Estados Unidos. Ya que el salario diario promedio en Serbia en aquel momento era de unos tres dinares, está claro que las autoridades impedían la emigración de la gente”. A esta medida del gobierno la defendía en la Asamblea Nacional, entre otros, el entonces ministro Stojan Protić con la tesis de que se trataba de un modo de proteger a los potenciales emigrantes de la explotación por parte de agentes no autorizados de las compañías navieras. “No obstante, en la extensión de su discurso se revela la verdadera razón de dificultar la emigración a Estados Unidos – las necesidades demográficas y militares del país que en aquel momento se preparaba para las Guerras de los Balcanes,” se expone en el texto.

La nostalgia y las fotos blancas y negras

“La nostalgia es como una lección de gramática: te encuentras en el tiempo presente, pero encuentras que el pasado era perfecto,” dijo una vez justo el ciudadano estadounidense Owens Lee Pomeroy. Sin embargo, a pesar de que esta frase probablemente no se refería al ámbito de la política migratoria y de tales movimientos, si la misma se aplica a la imagen migratoria en Serbia en el pasado y en el presente – la migración abarca tanto la inmigración como la emigración – el resultado no es inusual. En otras palabras, debido a la nostalgia o por el simple hecho de que la imagen actual de Serbia, incluso la migratoria, en todo caso no puede ser considerada como perfecta, nadie debería sorprenderse de que sus periódicos reviven con gusto el tema de una cierta época dorada durante la cual, entre otras cosas, hubo un mayor número de personas que se trasladaba al país que el que se iba. Sin embargo, a pesar de que viejas fotografías e imágenes son generalmente de color blanco y negro, diferentes textos muestran que la vida no era así. Sea como sea, no hay que criticar demasiado a Serbia por idealizar su propio pasado reciente si se tiene en cuenta que las imágenes se pueden observar desde diferentes perspectivas. Además, añadir un efecto vintage a las mismas para muchos parece una opción sumamente atractiva, sobre todo ahora cuando el vintage vuelve a estar de moda.

¿Cómo es la imagen migratoria en tu país?

Anuncios

9 pensamientos en “La imagen migratoria en Serbia y el efecto vintage

  1. Pingback: Charlie Hebdo, invierno en París y Chaplin como punto de partida | Karl Ma(r)x Factor

  2. Pingback: Desde el Pueblo Potemkin hasta los pueblos españoles: Pueblos yugoslavos llamados por Tito | Karl Ma(r)x Factor

  3. Pingback: Cambiar el canal o no, ésa es la cuestión | Karl Ma(r)x Factor

  4. Pingback: Los residuos humanos de hace medio siglo y los actuales | Karl Ma(r)x Factor

  5. Pingback: Para la comida de hoy – refugiados | Karl Ma(r)x Factor

  6. Pingback: Entrevista a Mónica Rikić: Lo que viene después del “Setenta y ocho” | Karl Ma(r)x Factor

  7. Pingback: Ser ministro en Serbia: Con clave de sol en lugar de vela | Karl Ma(r)x Factor

  8. Pingback: Los outsiders balcánicos IV: Romaníes sin intérprete | Karl Ma(r)x Factor

  9. Pingback: Comunistas yugoslavos para principiantes y sobrevivientes transicionales | Karl Ma(r)x Factor en los Balcanes Occidentales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s