Esperando al “Beli”: Pegatinas para los huevos de Pascua con caras de políticos

Ahora lo único que queda es esperar, aunque no la llegada de Godot, sino el día en que las caras de ciertos políticos realmente aparezcan en las pegatinas para los huevos de Pascua. Con aquello conocidísimo “WANTED” por encima de sus cabezas, por supuesto.

periodista serbia

Stasa Durdic, periodista

Después de dos meses durante los cuales en este blog se publicaban historias acerca de los romaníes en el contexto de outsiders balcánicos, es el momento de volver a los comentarios enfocados en el patchwork político de los Balcanes Occidentales, aunque no a través del prisma romaní. Sin embargo, hablando de los momentos, el tema de este comentario va vinculado justo con el momento de su creación, unos 10 días al finalizarse las elecciones anticipadas en Serbia, es decir uno o dos después de la Pascua Ortodoxa que este año se celebra junto con el Día Internacional de los Trabajadores, el 1 de mayo.

Para aquellos que no están informados acerca de la frecuencia de las elecciones en Serbia, por ley las elecciones se llevan a cabo cada cuatro años, aunque en realidad más a menudo. Así, por ejemplo, las elecciones parlamentarias, provinciales y locales que acaban de finalizar se anunciaron sólo dos años al haber completado las parlamentarias y las locales, es decir tres años después de las provinciales. Debido a esto, la locución serbia Pan y elecciones – inspirada en la latín Panem et circenses – suena particularmente cierta, sobre todo si se tiene en cuenta que, aparte de las mencionadas, también existen elecciones presidenciales en el país. Pero sobre estas elecciones en otra ocasión.

Ahora, a su vez, me centraré en lo que precede a dichas elecciones, que son igualmente frecuentes, campañas electorales. En este sentido, en varios medios de comunicación serbios a menudo se habla o escribe que se hallan políticos que no salen de las campañas electorales sino, al finalizar su participación en la campaña para unas elecciones, entran a otra, y así sucesivamente. En consecuencia, a uno no le debe extrañar que el columnista del diario Politika Muharem Bazdulj en un texto suyo, diez días antes de las elecciones , aconsejó a los “partidos de oposición serios de Serbia”, gracias a que en éstas sin duda no triunfarán, que inicien las preparaciones para las próximas elecciones que, si no antes, se realizarán en 2020.

No obstante, lo que, tal vez, a alguien le podría extrañar es la alta presencia de políticos en los medios de comunicación a lo largo del país. De hecho, a base del seguimiento de la campaña de este año, a pesar de que duró menos que las anteriores – un mes y medio – la impresión es que varios políticos, como se dice popularmente en Serbia, salían de la nevera. O, en el contexto de la Pascua que acaba de celebrarse, sus caras se pudieron encontrar incluso en las pegatinas para decorar los huevos de Pascua.

¿Pero qué problema hay, es posible que alguien se pregunte, si el objetivo primordial de las campañas electorales es maximizar la exposición de uno a través los medios con el fin de atraer el mayor posible número de votantes? En mi opinión, el problema está en el hecho de que un relativamente círculo pequeño de los políticos, que se presenta a los ciudadanos serbios como la única opción de elegir, como si no entiende que estos mismos ciudadanos necesitan nuevas caras, nuevos mensajes y nuevas maneras de mejorar la posición poco envidiable en la que nuestro país actualmente se encuentra.

Sin embargo, a diferencia de los políticos, un grupo de ciudadanos del pueblo serbio de Mladenovac se dio cuenta de lo dicho. En concreto, se trata de un grupo de personas que, con el objetivo de “banalizar la vida pública y el sistema político de Mladenovac”, se inventaron el personaje político Ljubiša Preletačević Beli, “comenzaron a recoger firmas para la candidatura en las elecciones locales, reunieron más de doble de lo que se necesitaba y participaron en las elecciones locales,” se narra en la noticia publicada un día después de las elecciones, el 25 de abril, Un personaje inventado participa en las elecciones en Mladenovac (N1). Bien que, el epílogo de esta historia que comenzó como “una parodia del sistema político”, cuyo eco llegó incluso hasta el WashingtonPost, fue el segundo lugar en las elecciones locales con el 21,1% de votos ganados, gracias a los que el político de ficción se hizo miembro del parlamento de Mladenovac, junto con otros 12 diputados de su lista electoral.

Así, a diferencia de la posición según la cual las elecciones en los Balcanes no tienen ningún sentido – esta aclamación la hizo el filósofo estadounidense Noam Chomsky hace tres años durante una conferencia en el Foro Global de Medios (GMF) en Bonn – Preletačević demostró justo lo contrario, que sí que tienen mucho sentido. Por lo menos para un político imaginario que, en su traje blanco montando un caballo del mismo color, como una especie de príncipe de cuento de hadas, llega delante de los ciudadanos que pasaron las últimas décadas esperando a conocido Godot de Beckett, prometiéndoles puestos de trabajo y muchos otros beneficios. De ahí, una vez más, a nadie le debe extrañar su éxito, especialmente si se sabe que Samuel Beckett escribió su obra Esperando a Godot con 47 años y sin tener un duro.

Y así, la literaria del absurdo dio a luz a la política del absurdo, entretanto la vida diaria en el país continuó. De hecho, hemos pintado los huevos de gallinas para la Pascua, como manda la tradición, los hemos decorado con pegatinas o de otras formas. Al mismo tiempo, hemos celebrado el Día Internacional de los Trabajadores con una serie de graves objeciones a la posición de los trabajadores en el país publicados en casi todos los diarios serbios el día 1 de Mayo, justo al lado de los textos que proponían maneras de preparar la mesa de Pascua. Ahora lo único que queda es esperar, aunque no la llegada de Godot, sino el día en que las caras de ciertos políticos realmente aparezcan en las pegatinas para los huevos de Pascua. Con aquello conocidísimo “WANTED” por encima de sus cabezas, por supuesto.

¿Pasó un caso similar en tu país?

Anuncios

2 pensamientos en “Esperando al “Beli”: Pegatinas para los huevos de Pascua con caras de políticos

  1. Pingback: Un repaso de los comentarios publicados en este blog a lo largo de su tercer año de existencia | KARL MA(R)X FACTOR en Balcanes Occidentales

  2. Pingback: Dos anys quan els outsiders volien convertir-se en president serbi: 1990 i 2017

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s